La audioguía del Templo de Zeus Olímpico de Atenas es gratuita y en español: se escucha desde el móvil, sin apps ni registro, mientras cruzas la explanada. Te cuenta por qué tardaron seiscientos cuarenta años en terminarlo, dónde está la columna que se cayó en 1852 —y que casi nadie busca— y qué dicen las dos inscripciones que se contestan en el Arco de Adriano. Dale al play antes de pasar el torno.
AudioguíaLo esencial antes de entrar
Lo que cambia tu visita, en pocas líneas.
- La entrada son 20,00 €, no los 6 u 8 € que dan los primeros resultados en español
- La combinada de 30 € no aparece en ningún sitio oficial vigente: la Acrópolis sola ya cuesta 30 €
- Quedan 16 columnas: 15 en pie y una tumbada desde la tormenta del 26 de octubre de 1852, no un terremoto
- El Arco de Adriano está fuera de la valla: se ve sin pagar entrada
- Las columnas miden 17,25 m y 1,70 m de diámetro, no «17» ni «2»
En esta ficha
- Qué te cuenta la audioguía del Templo de Zeus Olímpico
- Historia: seiscientos cuarenta y cinco años para terminar un templo
- Quince columnas en pie, y una decimosexta en el suelo
- El gobernador que hizo cal, y el ermitaño que no existió
- Lo que hay dentro del recinto y no cuenta ninguna guía
- El Arco de Adriano está fuera de la valla: se ve gratis
- Horario, entradas y cómo llegar en 2026
- Entradas y precios
- Dónde está
- Preguntas frecuentes
El Templo de Zeus Olímpico de Atenas, el Olympieion, fue el mayor templo de la Grecia antigua: 104 columnas corintias de las que hoy quedan dieciséis. Se empezó en 515 a.C. y lo terminó el emperador Adriano más de seis siglos después. Está a diez minutos de la Acrópolis, entre las avenidas Vasilissis Olgas y Amalias.
Qué te cuenta la audioguía del Templo de Zeus Olímpico
La audioguía se escucha paseando por la explanada, que es llana y se recorre entera sin subir un escalón. Estas son las paradas que explica:
| La garita de Vasilissis Olgas | La única entrada que hay, por qué la gente se equivoca de acera y qué se ve antes de pasar el torno. |
| El grupo de las trece columnas | El bloque del lado este que sigue intacto, con el trozo de arquitrabe que aún une dos de ellas. |
| La columna caída | La decimosexta, tumbada desde 1852, desmontada tambor a tambor: la única manera de ver por dentro cómo se montaba una columna griega. |
| Los capiteles corintios | Por qué Adriano eligió el orden corintio y no el dórico de la Acrópolis, y qué son esas hojas de acanto. |
| El sitio de la estatua | Dónde estuvo el Zeus de oro y marfil, y por qué había una segunda estatua al lado. |
| Las termas y las casas | Lo que casi nadie mira: baños romanos, viviendas clásicas y una basílica del siglo V, dentro del mismo recinto. |
| Las puertas de la muralla de Temístocles | El tramo de fortificación del 479-478 a.C. que cruza el yacimiento. |
| El Arco de Adriano | Las dos inscripciones que se contestan la una a la otra desde cada cara del arco. |
Historia: seiscientos cuarenta y cinco años para terminar un templo
La obra la empezó Pisístrato el Joven en 515 a.C., nieto del tirano, y se quedó en el basamento: cayó la tiranía y los atenienses se negaron a continuarla a propósito, para que la democracia no rematara el monumento de los tiranos. Ahí se quedó unos cuatrocientos años, hasta que el rey seléucida Antíoco IV Epífanes reanudó las obras en 174 a.C. con un arquitecto romano, Cosucio, que fue quien cambió el dórico de piedra por el corintio de mármol del Pentélico que se ve hoy. Tampoco lo acabó: Antíoco murió en 163 a.C. y la obra se paró otra vez, esta vez en el entablamento.
Lo terminó el emperador Adriano, que se asoció con Zeus y adoptó para sí el título de Olympios: el templo no era solo un templo, era una declaración política sobre quién mandaba ahora en Atenas. Dentro se colocó una estatua de Zeus criselefantina —de oro y marfil— y, al lado, una estatua del propio emperador, «honrado junto al dios». Pausanias, que la vio, escribió que en tamaño solo la superaban los colosos de Rodas y de Roma. Vitruvio metió el templo entre los cuatro edificios de mármol más célebres del mundo.
Y con la fecha final pasa algo curioso que conviene saber antes de copiarla de ningún sitio: el Ministerio se contradice consigo mismo. Su ficha web dice que se completó en 124/125 d.C.; el folleto oficial que reparten en la taquilla dice que se inauguró en 131 d.C. La segunda es la buena: 124/125 es cuando Adriano estuvo en Atenas y decidió terminarlo. Por eso verás por ahí 124, 129, 131 y 132: son cuatro momentos distintos de la misma obra, y las guías eligen uno y borran los demás.
Un apunte sobre la fecha, porque aquí conviene no dar falsa precisión: ni el propio Ministerio es consistente. Su página de historia dice 124/125 d.C.; su página de descripción fecha el templo en 124-132 d.C.; la ficha de Google dice 131; la Wikipedia en español, 129. Si lees una fecha exacta y redonda en cualquier guía, alguien ha elegido una de esas y ha borrado las demás.
Después el sitio siguió viviendo. En el siglo III d.C. se levantó una muralla nueva, la Valeriana, probablemente sobre el trazado de la clásica de Temístocles. En los siglos XI y XII creció encima de las ruinas un barrio bizantino entero, con casas, talleres, curtidurías y un molino de aceite. Lo que se ve hoy lo desenterraron entre 1883 y los años sesenta del siglo XX.

Quince columnas en pie, y una decimosexta en el suelo
Aquí está el dato que casi todas las guías en español dan a medias. El templo tuvo 104 columnas: tres filas de ocho en los lados cortos y dos filas de veinte en los largos. De aquellas quedan dieciséis, y la descripción oficial lo dice con todas las letras: «sobreviven dieciséis columnas, trece de ellas intactas en el lado este; de las tres restantes del lado oeste, una se derrumbó en 1852».
O sea: quince en pie y una tumbada. Las dos cifras que circulan son ciertas y ninguna está completa. Quien llega contando quince no sabe que le falta buscar la decimosexta, que es lo más fotografiable del recinto: se cayó entera y quedó desmontada tambor a tambor sobre la hierba, con el capitel volcado en la punta. Es la única ocasión de ver por dentro cómo se apilaba una columna griega, y está a treinta metros del grupo principal.
Y la caída tiene fecha y noche, aunque no la cuente ninguna guía en español. No fue un terremoto: fue una tormenta. El Eforato de Antigüedades de Atenas, que es quien gestiona el yacimiento, lo dice en su propia web: la columna «cayó durante una thýella —un vendaval— en octubre de 1852». La prensa de aquel mes lo fecha con precisión: The Athenaeum del 13 de noviembre de 1852 cuenta que «una terrible tormenta asoló Atenas durante cinco horas el día 26» y que se llevó por delante una columna del templo, y el Illustrated London News del 20 de noviembre habla de «la noche del 26». En el calendario juliano, que era el que se usaba entonces en Grecia, esa noche es la del 14 al 15 de octubre: de ahí que unas fuentes digan 26 y otras 27. Fue la misma noche.
Cayó la del medio de las tres columnas exentas del lado oeste —el grupo separado del bloque de trece—, y lo sabemos porque un filólogo finlandés, Wilhelm Lagus, se lo contó a su madre por carta al día siguiente: «hasta anoche había dieciséis columnas en pie… la del medio de las tres del oeste ha caído tan bien que parece que alguien haya colocado sus tambores en fila, uno detrás de otro». Siguen así, ciento setenta y cuatro años después. El terremoto que verás mencionado en varias guías no lo sostiene ninguna fuente contemporánea ni oficial.
Y las medidas, que también circulan mal. Las columnas miden 17,25 metros y 1,70 metros de diámetro en la base: las dos cifras están en el folleto oficial del Fondo de Recursos Arqueológicos griego, el que reparten en la taquilla. No son «17 metros» redondos, y desde luego no son los «15 metros» que da uno de los primeros resultados en español ni los «2 metros de diámetro» que se han propagado desde la Wikipedia inglesa. El templo entero medía 110,35 × 43,68 metros en la base.

El gobernador que hizo cal, y el ermitaño que no existió
El templo lleva dos mil años perdiendo columnas, y casi nunca por causas naturales. En 86 a.C. el general romano Sila se llevó columnas del Olympieion a Roma para el templo de Júpiter Capitolino: lo cuenta Plinio el Viejo. Entre 1753 y 1765, cuando aún quedaban diecisiete en pie, un gobernador turco derribó una para hacer cal con la que levantar una mezquita, y la autoridad superior le puso una multa considerable por ello. De diecisiete pasamos a dieciséis, y de dieciséis a quince en pie con la tormenta de 1852.
Y ahora una que casi metemos nosotros. En muchísimos sitios —incluidas las guías Baedeker y Murray del siglo XIX, que son el origen de todo— se cuenta que sobre el arquitrabe del templo vivió un estilita, uno de aquellos ascetas bizantinos que pasaban la vida encaramados a una columna. Había ahí arriba, efectivamente, una construcción de ladrillo de tres pisos: la dibujaron Stuart y Revett y la describió el viajero Edward Dodwell en 1819. Pero lo del ermitaño no lo sostiene nadie.
La historia arranca en 1776, cuando Richard Chandler escribe que «te dicen que ha sido la morada de un ermitaño» —y él mismo duda—. Los viajeros anteriores, Spon en 1678 y Wheler en 1682, describen el sitio y no mencionan nada arriba. Dodwell, que sí la vio, la da como suposición, y de paso cuenta que la leyenda que de verdad circulaba en Atenas era otra: que aquello guardaba un tesoro custodiado por un hombre que saltaba de columna en columna por la noche. Las guías victorianas convirtieron el rumor en hecho, y de ahí a todas partes. En 1996 el arquitecto Charalambos Bouras estudió las fotografías del siglo XIX y publicó un artículo titulado, literalmente, «La llamada celda del estilita ateniense»: concluyó que aquello nunca fue la celda de un estilita y que se parecía más a una torre de vigilancia. La ficha en griego del Ministerio lo llama hoy exactamente eso: «una construcción medieval, quizá un puesto de observación».
Y por si vas buscándola: ya no está. Se demolió el 7 de julio de 1870. Los parches de mampostería que se ven hoy sobre algunos arquitrabes no son medievales: son las tapas modernas que cubren las vigas de hierro con las que el arquitecto Ernst Ziller aseguró tres arquitrabes agrietados en 1892.
Otra para el camino: durante siglos nadie sabía que esto era un templo. Cuando Ciriaco de Ancona lo visitó en 1436 contó veintiuna columnas en pie y lo llamó «el palacio de Adriano», y así se quedó. No se identificó como el Olympieion hasta el siglo XVIII.
Lo que hay dentro del recinto y no cuenta ninguna guía
La entrada no compra solo las columnas. El recinto son quince acres —unas seis hectáreas— entre Vasilissis Olgas al norte, Amalias al oeste, Athanassiou Diakou al sur y el club de tenis al este. Dentro, además del templo, hay termas romanas, viviendas de época clásica, una basílica del siglo V d.C. y un tramo de la muralla de la ciudad.
Y hay más monumentos con nombre propio que la mayoría de los visitantes cruza sin mirar: el templo dórico períptero de Apolo Delfinio (500 a.C.), el Tribunal del Delfinion con su patio y sus cámaras (500 a.C.), las puertas de la muralla de Temístocles (479-478 a.C.), el templo de Zeus Panhelénico (131-132 d.C.) y el pequeño templo de Crono y Rea (150 a.C.). Si vas a pagar veinte euros, al menos que sepas por qué estás pasando.
Dos avisos vigentes que a día de hoy no menciona ninguna de las páginas que salen arriba en Google: los santuarios del Ilisós, al sur, no son visitables por ahora, y desde el 1 de abril de 2026 el entorno del Arco de Adriano está cerrado al público por las obras de remodelación de la avenida Vasilissis Olgas.

El Arco de Adriano está fuera de la valla: se ve gratis
Esta es la pregunta de dinero que nadie responde con claridad. El Arco de Adriano, el que sale en todas las fotos, queda fuera del vallado del yacimiento —lo dice la propia descripción del Ministerio—, así que no hace falta pagar los veinte euros para verlo ni para fotografiarlo. Lo levantaron los atenienses en 131 d.C. en honor de Adriano.
Y tiene el mejor detalle del conjunto: dos inscripciones que se contestan, una en cada cara del arquitrabe. La que mira hacia la Acrópolis dice «Esta es Atenas, la antigua ciudad de Teseo». La que mira hacia el barrio nuevo, el de Adriano, dice «Esta es la ciudad de Adriano y no de Teseo». El arco marcaba la frontera entre las dos.

Horario, entradas y cómo llegar en 2026
Empecemos por lo que más gente lleva mal. La entrada cuesta 20,00 €, y la reducida 10,00 €. Si has leído «6 €», «8 €» o «12 €» —y son las cifras que dan tres de los cinco primeros resultados en español—, es un precio viejo: el Ministerio tiene dos fichas del mismo monumento en su web y una lleva años congelada, con los 6,00 €/3,00 € que fijó el boletín oficial griego de 2015. La ficha viva y la taquilla oficial del Estado dicen 20,00 €. Comprobado el 12 de septiembre de 2026.
Segundo aviso, y este cuesta tiempo en taquilla: la entrada combinada de Atenas de 30 € por siete yacimientos ya no aparece en ningún sitio oficial. La recomiendan varias de las guías mejor posicionadas, pero la taquilla del Estado solo vende entradas sueltas y las fichas vigentes del Olympieion y de la Acrópolis no la mencionan. Hay una comprobación que lo delata sin necesidad de leer normativa: la Acrópolis ella sola cuesta ya 30,00 €, así que un combinado de siete sitios no puede costar lo mismo. Mientras no se lea lo contrario en la web del Ministerio, cuenta con pagar cada yacimiento por separado.
El horario tampoco es el que verás por ahí. En verano abre de 08:00 a 20:00 y en invierno de 08:00 a 15:00, pero entre septiembre y octubre hay un escalón que va recortando la tarde: del 1 al 15 de septiembre cierra a las 19:30 (última entrada 19:10); del 16 al 30, a las 19:00 (18:40); del 1 al 15 de octubre, a las 18:30 (18:10); y la segunda quincena de octubre, a las 18:00 (17:40). Cierra el 1 de enero, el 25 de marzo, el 1 de mayo, el Domingo de Pascua y el 25 y 26 de diciembre; el Viernes Santo abre de 12:00 a 17:00 y el Sábado Santo de 08:30 a 15:30.
De ahí sale un consejo que no hemos visto en ninguna guía: de noviembre a marzo el atardecer desde dentro es imposible, porque a las 15:00 ya han cerrado. En invierno, la foto con la luz buena hay que hacerla desde la acera de Vasilissis Olgas o desde Amalias, que es desde donde se ve el templo sin pagar.

Sobre quién entra gratis: los menores de 25 años de países de la Unión Europea, con DNI o pasaporte; los menores de 18 de cualquier otro país, con pasaporte; y las personas con discapacidad, con un acompañante si la discapacidad es del 67 % o superior. Los mayores de 65 de Grecia o de la UE pagan la mitad, pero solo del 1 de octubre al 31 de mayo. Los días de entrada libre declarados son el 6 de marzo, el 18 de abril, el 18 de mayo, el último fin de semana de septiembre y el 28 de octubre: verás repetido por ahí el «primer domingo de mes de noviembre a marzo», pero ese día no figura en la ficha de este yacimiento. Y un detalle que tampoco cuenta nadie: la entrada oficial lleva franja horaria, se cambia hasta dos horas antes y no se devuelve.
Se entra por un solo sitio, la garita de la avenida Vasilissis Olgas. El Ministerio declara metro, tranvía y autobús, pero no publica ni la estación ni el número de línea: la parada que todo el mundo usa es Akrópoli, a unos minutos andando, aunque eso no lo dice la fuente oficial. El recinto es accesible en silla de ruedas en su mayor parte por esa misma entrada, hay aseos adaptados, y en la taquilla tienen planos táctiles y folletos en braille en griego e inglés. Los perros de asistencia sí pueden entrar. Teléfono: +30 210 9226330.
Una última cosa, por honestidad. Desde marzo de 2026 el propio Ministerio incluye con la entrada su guía digital gratuita, y ha instalado diecinueve placas de mármol con códigos QR por el recinto. La audioguía de esta página no compite con eso: va en español, se escucha antes de llegar —en el metro, en la cola, planificando la mañana— y no necesita cobertura ni instalar nada. Dale al play antes de cruzar el torno.
Entradas
| Entrada | Precio | Qué incluye |
|---|---|---|
| General | 20,00 € | Solo el recinto arqueológico del Olympieion. Precio verificado el 12-09-2026 |
| Reducida | 10,00 € | Mayores de 65 de Grecia o la UE, solo del 1 de octubre al 31 de mayo; docentes y padres acompañando visitas escolares |
| Menores de 25 de la UE | Gratis | Con DNI o pasaporte que acredite edad y país |
| Menores de 18 de fuera de la UE | Gratis | Con pasaporte |
| Discapacidad | Gratis | Y un acompañante si la discapacidad es del 67 % o superior, sea cual sea el país |
| Días de entrada libre | Gratis | 6 de marzo, 18 de abril, 18 de mayo, último fin de semana de septiembre y 28 de octubre |
Desliza la tabla para ver el resto de columnas
Preguntas frecuentes · Templo de Zeus Olímpico
¿Cuánto cuesta la entrada al Templo de Zeus Olímpico?
20,00 € la general y 10,00 € la reducida, comprobado el 12 de septiembre de 2026 en la ficha oficial del Ministerio de Cultura griego y en la taquilla del Estado.
Si has leído 6,00 €, 8,00 € o 12,00 €, ese precio está desfasado, y hay un motivo concreto: el Ministerio mantiene dos fichas del mismo monumento en su web y una de ellas lleva años sin actualizarse, con las tarifas que fijó el boletín oficial griego a finales de 2015. Media SERP española está copiando la ficha muerta. Entran gratis los menores de 25 años de países de la UE y los menores de 18 de cualquier otro país; los mayores de 65 de Grecia o la UE pagan la mitad, pero solo del 1 de octubre al 31 de mayo.
¿Sigue existiendo la entrada combinada de Atenas de 30 €?
No hay ninguna fuente oficial vigente que la ofrezca. La taquilla del Estado vende las entradas sueltas (Olympieion 20,00 €, Acrópolis 30,00 €, Ágora antigua 20,00 €, Ágora romana 10,00 €) y ni la ficha del Olympieion ni la de la Acrópolis mencionan ningún paquete.
La combinada de 30,00 € por siete yacimientos y cinco días existió: la fijó el boletín oficial griego de diciembre de 2015, cuando el Olympieion costaba 6,00 €. Sus precios individuales están demostradamente derogados, y hay una comprobación que lo delata sin leer normativa: la Acrópolis ella sola ya cuesta 30,00 €, así que un bono de siete sitios no puede valer lo mismo. Varias guías en español siguen recomendándola. Cuenta con pagar cada yacimiento por separado.
¿Cuántas columnas quedan en pie en el Templo de Zeus Olímpico?
Quince en pie y una tumbada en el suelo, dieciséis en total de las 104 que tuvo. Lo dice la descripción oficial: «sobreviven dieciséis columnas, trece de ellas intactas en el lado este; de las tres restantes del lado oeste, una se derrumbó en 1852».
Por eso verás «15» en unas guías y «16» en otras: las dos cifras son ciertas y ninguna está completa. La decimosexta es la más interesante de ver: cayó entera y quedó desmontada tambor a tambor donde cayó, con el capitel volcado. Es la única manera de ver por dentro cómo se apilaba una columna griega. Sobre la causa: no fue un terremoto, fue una tormenta, y tiene noche. El Eforato de Antigüedades de Atenas dice que cayó «durante un vendaval en octubre de 1852», y la prensa británica de aquel mes (The Athenaeum, 13 de noviembre de 1852; Illustrated London News, 20 de noviembre) lo fecha en la noche del 26 de octubre —el 14 al 15 en el calendario juliano que regía entonces en Grecia, de ahí que unos digan 26 y otros 27—. Cayó la del medio de las tres columnas exentas del lado oeste. El terremoto que citan varias guías no lo sostiene ninguna fuente contemporánea.
¿Hace falta pagar para ver el Arco de Adriano?
No. El Arco de Adriano está fuera del vallado del yacimiento —lo dice la propia descripción del Ministerio—, así que se ve y se fotografía desde la calle sin entrada.
Ojo a la fecha en la que leas esto: desde el 1 de abril de 2026 el entorno del arco está cerrado al público por las obras de remodelación de la avenida Vasilissis Olgas, y no lo avisa ninguna de las guías que salen arriba en Google. El arco lo levantaron los atenienses en 131 d.C. y lleva dos inscripciones que se contestan: la que mira a la Acrópolis dice «Esta es Atenas, la antigua ciudad de Teseo» y la que mira al barrio nuevo, «Esta es la ciudad de Adriano y no de Teseo».
Preguntas frecuentes
¿Cómo funcionan las audioguías gratuitas?
Nuestras audioguías funcionan a través de la web vozviajera.com, no necesitas descargar ninguna app. Simplemente, dale al PLAY sigue las indicaciones en la web para que te guíe por Templo de Zeus Olímpico mientras escuchas las explicaciones de nuestros expertos.
¿Puedo hacer la visita a mi ritmo?
¡Por supuesto! Nuestras audioguías gratuitas están diseñadas para que tú marques el ritmo. Puedes pausar, rebobinar o escuchar las veces que quieras sin perder detalle. Visitando Templo de Zeus Olímpico a tu manera disfrutarás aún más.
Si voy en grupo, ¿podemos usar la misma audioguía?
Sí, nuestra web permite compartir la misma audioguía gratuita entre varios dispositivos. Así podrás visitar Templo de Zeus Olímpico en grupo o familia, escuchando las explicaciones al mismo tiempo. La forma más rápida de conseguirlo es compartir el enlace por WhatsApp, email o cualquier medio que te guste. Te dejo unos botoncillos aquí abajo para que lo hagas ahora.
Datos prácticos
Revisado 12/09/2026- Horario
- De 08:00 a 20:00 en verano y de 08:00 a 15:00 en invierno. Del 1 al 15 de septiembre, hasta las 19:30 (última entrada 19:10).Entre septiembre y octubre el cierre se adelanta por tramos: 1-15 de septiembre 19:30 (última entrada 19:10) · 16-30 de septiembre 19:00 (18:40) · 1-15 de octubre 18:30 (18:10) · 16-30 de octubre 18:00 (17:40). La ficha oficial escribe «16 al 30 de octubre» aunque octubre tiene 31 días; la ficha hermana de la Acrópolis dice «16 al 31». Cierra el 1 de enero, el 25 de marzo, el 1 de mayo, el Domingo de Pascua y el 25 y el 26 de diciembre. Viernes Santo de 12:00 a 17:00 y Sábado Santo de 08:30 a 15:30. El Ministerio no declara la fecha exacta del cambio de temporada.
- Precio
- 20,00 € general · 10,00 € reducidaAtención al precio: tres de los cinco primeros resultados en español dan 6,00 €, 8,00 € o 12,00 €, y es un precio viejo. El Ministerio griego tiene DOS fichas del mismo monumento y una lleva años congelada con los 6,00 €/3,00 € del boletín oficial de 2015; la ficha viva y la taquilla del Estado (tickets.hh.gr) dicen 20,00 €. Comprobado el 12 de septiembre de 2026. La entrada combinada de Atenas de 30,00 € por siete yacimientos, que recomiendan varias guías, NO aparece en ningún sitio oficial vigente: la taquilla del Estado solo vende entradas sueltas y la Acrópolis ella sola ya cuesta 30,00 €. Entran gratis los menores de 25 años de la UE (con DNI o pasaporte), los menores de 18 de fuera de la UE y las personas con discapacidad (con un acompañante si es del 67 % o más). Los mayores de 65 de Grecia o la UE pagan la mitad, pero solo del 1 de octubre al 31 de mayo. La entrada oficial lleva franja horaria: se cambia hasta dos horas antes y no se devuelve.
- Cómo llegar
- Entrada única por la garita de la avenida Vasilissis Olgas. La parada de metro que usa todo el mundo es Akrópoli, a unos minutos andando.Ojo con la fuente: el Ministerio de Cultura solo declara «metro, tranvía y autobús» y NO publica ni el nombre de la estación ni el número de línea. Lo de «Akrópoli, línea 2» viene de terceros, no de la fuente oficial. Lo que sí es oficial es que solo hay una entrada al recinto, la caseta de Vasilissis Olgas, y que desde el 1 de abril de 2026 el entorno del Arco de Adriano está cerrado por las obras de remodelación de esa misma avenida. Los santuarios del Ilisós, al sur, no son visitables por ahora. El recinto es accesible en silla de ruedas en su mayor parte por la entrada principal (se recomienda acompañante), hay aseos adaptados y en taquilla tienen planos táctiles y folletos en braille en griego e inglés. Los perros de asistencia pueden entrar.
- Dirección
- Leoforos Vasilissis Olgas, Atenas (Grecia)
- Web oficial
- odysseus.culture.gr
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